“La isla de Roa Bastos”, contratapa del Com-Pilador

 

LA ISLA DE ROA BASTOS  Foto de Carlos MeyerTapa la Isla de Roa 1

 

               Este último ensayo de Eric Courthès no es una producción nueva sino una recopilación de sus tres ensayos anteriores sobre el Paraguay y su Genio Nacional, Augusto Roa Bastos. Primero viene una monografía crítica del 2003, Lo dual en Roa Bastos, un análisis completo de la dualidad en su obra. Luego, el plato fuerte de esta compilación, La ínsula paraguaya, un ensayo suyo del 2005, en el cual el autor procura demostrar que el Paraguay es “una isla rodeada de tierras sin mar”, tal como lo rezaba, inspirado por la isleña Josefina Plá, el propio Augusto Roa Bastos. Por último, el autor navega de vuelta, de la Isla a la Obra de Roa,  y arriba a su Texto, a su extraña textualidad, endotextual y exotextual, una isla textual en cierto modo…

            Luego sólo se trata de una historia de amistad[1], Vidalia Sánchez idea el libro, Carlos Meyer le pone una tapa digna de sus preciosos cómics de ABC Color, y lo festejan los tres en el Saint Tropez…” Do you do you do Saint Tropez?”

            Ahora bien, el título. A ver quién me lo explica…

¿En qué Isla vivía Roa Bastos? ¿En qué esfera textual escribía? ¿En qué planeta estaba? “En un lugar que se había llevado su lugar a otro lugar” nos habría contestado el Viejo Sabio de Iturbe, al mismo tiempo antropólogo, semiólogo natural, maravilloso escritor de ficciones cuyos textos tan bien se prestaban a las diferentes re-escrituras y adaptaciones. Al fin fue Roa un adelantado textual, un Robinsón Crusoe de la Escritura, cuyo mensaje de autor casi se podría resumir en una sola frase: no fui yo sino el Autor, el Compilador, quien la escribió esta historia que no ha sido narrada…

Para  matarlo a cualquier lector y darle ganas súbitas de abordar a esta Isla Textual, Isla del Texto, Isla de la Escritura que se está haciendo, Isla del Libro que está escribiendo el personaje, un Viaje por la lecto-escritura de nunca retornar…

Pues yo le aviso a cualquier lector de este libro, a cualquier viajero que pare en  La Isla de Roa Bastos, que la lectura y el análisis semiótico de su obra, no lo va a dejar paralizado sino todo lo contrario, va a agarrar también el portaplumas-recuerdos de Raymond Roussel y escribir sus propias historias, remando hacia la aporía de Ínsula Transfinita…

 

El com-pilador

Manduará

19 de agosto de 2008

 

 

 

 

 

 

 

 

 

           

                       

 


[1] En este proceso de amistad infaltable, conviene no olvidar a la escritora más roabastosiana que conozca, la linda y brillante lujanera Carolina Orlando, cuyas memorias apócrifas de Roa Bastos, Memorias de un escritor, cuentos basados en relatos de Augusto Roa Bastos, (Servilibro, Asunción, septiembre de 2008), son una muestra viva de lo que puede ser un exotexto.  De ahí, mi voluntad inquebrantable de que sea ella y ninguna otra, la autora del prefacio.

Acerca de eroxacourthes

French traveller, writer and translator, foolish of Latin Amarica!!!
Esta entrada fue publicada en Livres. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s