“Imagen en el fondo de un espejo”, Carolina Orlando

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen en el fondo de un espejo

 

Ya no importa cómo me llamo.  En Francia dicen que soy écrivain. Yo no diría lo mismo. Un escritor no mataría de esa forma. Hubiese escrito una novela con ella, un cuento con ella. Y la mataría al final del relato. Pero sentí inútil la muerte del personaje. Por eso decidí matarla en mi cama. Aún después. Aunque no tuviera razones después.

 

Las sábanas huelen a vino. Irene me lo dijo. Ahora estoy parado frente al espejo. Se refleja una imagen nítida. Puedo ver la cama, el escritorio, la máquina de escribir con una hoja. Hay letras en ella: pocas. Las cortinas son tristes. Oscuras. Las teclas de la máquina se mancharon, tienen sangre, o más vino. Mi hermano decía que dejara de tomar. Pero qué va a saber mi hermano. Qué puede entender él. He escrito mi mejor novela con una botella de vino a mi lado. Con vino adentro, hermano: le decía yo. “Pero tomá del bueno” aconsejó hasta su muerte. Fue hace un año, o dos. Cómo pasa el tiempo.

 

Ahora el viento empuja la cortina. La cortina acaricia la máquina de escribir impulsada por el juego del viento. Si no fuera yo quien habla, diría que es mi hermano el que entra, arrastrando alma de muerto que vuelve a molestar, o a buscarla. Si es él el que entra, me preguntará qué he hecho, en qué me convertí. Y olerá el vino. Olfateará las sábanas. Su cuerpo muerto se llenará de olores vivos. Furioso, me maldecirá por haberla amado. Pero es sólo viento. “Un cuerpo muerto no venga injurias”, leí en Blake.

 

Tus brazos están rígidos, Irene. Las manos: no veo tus manos desde el espejo. Tu boca abierta parece gemir. Se oyen ahogos silenciosos. Tus ojos permanecen abiertos. Oscura adivino la habitación a través de tu mirada fija, sostenida.

Entonces: hay una mujer muerta sobre la cama; un escritorio con una máquina de escribir, una botella de buen vino; una ventana abierta, un hombre que mira el reflejo de un espejo, una escena de sangre, y sexo.

La hoja se mueve. Otra vez el viento. Los golpes de las teclas suenan a tiros de fusil. Gota a gota se vacía el vaso. No sé en qué me he convertido. No importa cómo me llamo. Se terminó el vino. Ya no puedo decir nada de la muerte de Irene. Cómo descifrar el ínterin de este asesinato si no soy capaz de mentir para inventarlo. Será mejor matar, también, al hombre que mira la imagen duplicada en el espejo. Qué más podés esperar de mí: inconvenientes de un escritor, hermano.

© Carolina Orlando

"Imagen en el fondo de un espejo" fue finalista

en el I Certamen Literario Revista Axolotl.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Acerca de eroxacourthes

French traveller, writer and translator, foolish of Latin Amarica!!!
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