” Lo dual en Roa Bastos”, Eric Courthès, Asunción, Servilibro, 2003

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AUGUSTO ROA BASTOS : HIJO DE LA DUALIDAD Y

 

 

MAESTRO DE LA DELEGACIÓN DE LA ESCRITURA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Servilibro, Asunción,

juillet 2003

 

Eric COURTHES

                                                                                                                     


 

 

«  Un autor no escribe cualquier libro. Escribe el que quiere leer y que no encuentra en ninguna parte. Entonces el autor escribe y es escrito. »

 

El Trueno entre las páginas, p 139.

 

 

 

 

I)                   HIJO DE LA DUALIDAD

 

Ia) LA FISURA DEL BILINGÜISMO PARAGUAYO

 

            El Paraguay es una excepción a nivel latinoamericano, en efecto es el único país en que el idioma autóctono, o sea el guaraní, es reconocido como lengua oficial a pesar de ser postergado al español, por una diglosia desfasada con la realidad lingüística : un cuarenta y cinco por ciento de la gente es monolingüe en guaraní, en especial en las zonas rurales, y se habla jopará, una forma híbrida de ambos idiomas en todas las calles de Asunción y sus afueras. Es más, las cifras cantan, sólo un cinco por ciento de la población es monolingüe en español…

 

            En aquel contexto particular, el joven Augusto Roa Bastos, se trasladó con sus padres, de muy corta edad, a Iturbe, un pueblecito del Guairá, al este de Asunción, uno de los núcleos en que la lengua indígena está más enraizada En la escuela, sus compañeritos le hablaban guaraní, en sus juegos también a orillas del Tevikuary. Como si fuera poco, su mamá le leía la Biblia en este idioma, dándole al mismo tiempo una nueva dimensión mítica.

 

            Empero la figura del padre, ex seminarista y escritor frustrado, siempre se imponía para prohibirle hablar ese idioma de plebeyos, pues ya tenemos en los fundamentos de la infancia las bases de una doble dualidad, en lo que respecta a su bilingüismo y a la oposición entre el padre y la madre . El autor dijo en varias oportunidades que escribía por la madre y en contra del padre.

           

            En otras mentes más frágiles, estas dos rupturas primigenias habrían desembocado en un terrible trauma, en Augusto ROA BASTOS vinieron a sentar las bases de su escritura y de su pensamiento y dieron lugar a una de las obras maestras de la literatura latinoamerica y mundial : HIJO DE HOMBRE, en que justamente tenía como propósito « fusionar los dos hemisferios lingüísticos. »

           

            De hecho cabe señalar, en aquella maravillosa parábola sobre el hombre, los numerosos préstamos a la lengua indígena, sobre todo en el campo de la fauna y de la flora, los hipocorísticos, la toponomía, sin embargo, en el español usado por A.R.B no se notan muchos calcos, salvo en los diálogos, en que es interesante notar la traducción inconsciente del adverbio guaraní voí, que


significa al mismo tiempo : ‘ desde luego y luego’, lo que explica la confusión entre ambas palabras en la mente de los paraguayos :

 

 

                        «  -Ese uno que escapó le pica en el forro. ¡Parece un pombero luego ! » ( H.D.H, p 205)

           

            La presencia guaraní es más notable aún en los diálogos de EL TRUENO ENTRE LAS HOJAS, y alcanzó otras formas como la aglutinación de palabras en YO EL SUPREMO, para reflejar mejor la lengua indígena, objetivo muy parecido al de Asturias en MALADRÓN por ejemplo.

 

            Sin embargo, aquella dualidad tan rica tiene sus mejores logros en la imbricación de los mitos, se superponen los mitos guaraníes y españoles, se relacionan y se desposan las dos culturas en aquel nuevo ámbito literario que viene a ser una ‘metáfora’ de la realidad sociolingüística del país. La oralidad guaraní y la escritura española terminan fusionándose, el hombre-palabra de los Mby’á Guaraní encarna en la escritura de un genio dual, que no tiene parangón en la literatura latinoamericana, ni Asturias ni Arguedas lograron tal propósito.

 

 

Ib) LA ÍNTIMA CONEXIÓN CON LA MADRE

 

Ya dijimos que la madre de Roa, con la cual escribió una pieza desaparecida : LA CARCAJADA a los trece años, le leía la Biblia en guaraní. También en la adolescencia escribió LUCHA HASTA EL ALBA, cuento fundador de su obra y de la dualidad narrativa, perdido durante más de 30 años y redescubierto en 1968, que viene a ser una re-escritura de nuestro Génesis, concretamente una inversión del mito de Jacob, o sea que otra vez asoma la figura del doble, infundida por las lecturas de la madre, con otras oposiciones de corolario : la oralidad de la historia contada y la re-escritura de aquella oralidad por ejemplo, o las figuras de los Gemelos, véase al respecto el excelente artículo de Milagros Ezquerro ( El cuento último-primero de Augusto Roa Bastos, Lima, 1984).

 

Es más, el cuento consta de dos movimientos, antes y después de salir de casa, con parejo cambio de la instancia narradora, primero un narrador homodiegético, el chico que se cuenta a sí mismo, y luego una « instancia globalizadora » (Ezquerro, p 121)  que incluye dos enfoques, uno interno y otro externo.

 

Por si fuera poco, el chico al luchar con el Angel fusiona con él, se vuelve Jacob, o sea que pasa de « escribir sobre Jacob a ser Jacob », ( Ezquerro, 1984). No obstante le cuesta la vida y pues parece que varias muertes condicionan esta obra : la del padre castrador, la de Dios, la de la madre protectora e infusora de la palabra y finalmente la suya.

 

 


 

Al finalizar la Lucha, dos tiempos y dos espacios se superponen, fusionan la luz y la noche, y el personaje, por arte de birlibirloque, vuelve a integrar el panorama paraguayo, opuesto al de la Biblia , en un boliche borracho y medio…

 

Por tanto parece mentira que haya sido escrito por un adolescente de 13 años, de tanta dualidad que va habitándolo y es fruto de los decires de la madre que, según parece, sirvió de enlace con otros tiempos desmemoriados.

 

El autor está muy consciente de ello y es más su pensamiento se basa en lo binario, como lo declaró a Alejandro Maciel, en los sabrosos diálogos que entabló con él en 2001 y 2002 :

 

                  «  La dialéctica de la oposición. Siempre algo está en oposición con su extremo.El Bien y el Mal, el blanco y el negro. Yo trabajo mucho con esa idea. Siempre concebir algo, pero inmediatamente también pensar en su opuesto como complemento. Entre los dos, un arco. Somos seres de naturaleza binaria. »

 

                  EL TRUENO ENTRE LAS PÁGINAS, 2002, p 69.

 

Pues la figura de la madre está presente en el origen de la creación, fruto de varios ‘cidios’, pero esta relación entre ambos tuvo otros ecos literarios, todavía más dignos de atención, puesto que se pone en escena en ellos a una madre, uno de ellos es espeluznante, se titula NONATO ( LOS PIES SOBRE EL AGUA , 1967), literalmente ‘No nacido’. En este cuento muy breve (5p), el narrador homodiegético, una criatura de muy corta edad, no identificada, dialoga con su madre al principio, sin que los dos deícticos de persona « usted »  sean diferenciados por la tipografía , o sea que otra vez dos es uno. La fusión e imbricación con la madre es tan fuerte que no se sabe muy bien cuál está hablando, el lector piensa que está hablando no una criatura sino un embrión, que da escalofríos. Esta impresión queda amplificada por el empleo de ‘nosotros’ , gracias al cual la fusión con la madre es total, antes de que se le muera el papá :

 

                             «  Donde empezamos a separarnos es siempre en la muerte de él : tan zonza, según alega usted ;una muerte que resulta la negación de lo que ha sido su vida… »

                             NONATO, p10

                            

 

El niño se queda pegado todo el día a la pared del rancho y arremete contra todos los objetos con la cabeza, porque su papá, músico y revolucionario, no resistió su última borrachera y terminó golpeándosela contra el paraíso, justito en la puerta de la casa.

 

Pues tendría el recuerdo prenatal de aquella caída y además de la violación de su mamá por los soldados que lo buscaban a su montonero de papá ; doble trauma que desemboca en la escritura.


 

 

A excepción de otras obras, en ésta la madre cumple con un papel agresivo y el niño echa de menos al padre, a la inversa de lo que suele hacer Roa, sin embargo, la vinculación umbilical está muy clara, parece que los mensajes, las visiones de su pasado le vienen por el cordón :

 

 

                  «  Yo siento esas cosas en la punta del ombligo ; aunque cierro los ojos las veo ;están  ahí.

                  NONATO, p 11.

 

            Otro personaje está aún más vinculado con la madre, Gaspar Cristaldo, el extraño maestro no nacido de CONTRAVIDA, réplica de NONATO, hasta tal punto que el autor retoma partes enteras del primer cuento, pero no se acaba ahí la dualidad, recién empieza, aquel Maestro Cristaldo parece ser sosia del viejo Gaspar Gavilán, que trabajaba de peón en la casa de los padres del narrador. Llegó a Iturbe flotando como Noé durante una gran crecida, construyó una casa lacustre en medio de una laguna y empezó a modificar el pueblo, en dos planos, uno real, con varios edificios nuevos, y otro mítico, fundando como un Buendía y con artimañas de Melquíades, un nuevo pueblo enquistado en el primero, sólo visible por sus alumnos :

 

                        «  No había divisorias entre los dos pueblos engastados, engarzados uno en otro. »

                        CONTRAVIDA, p174.

 

                        «  Dentro de la visión del pueblo amaneció otro muy semejante, parecido a su sombra y reflejo. »

                        CONTRAVIDA, p180 ;

 

En la bola de cuarzo, como en un Aleph borgiano, aparecen los dos pueblos confundidos, pues Roa no sólo le da a entender al lector cuál es su visión doble del universo sino que le mueve a reflexionar sobre otra dicotomía : real e imaginario, dentro de lo real está lo mágico, y la fábula nunca está muy lejos de la realidad, como lo demuestra la alucinante intertextualidad con Cervantes, García Márquez y otros :

 

            «  Detrás del Caballero del Verde Gabán iba la numerosa y aguerrida legión de los Buendía, de Macondo expertos en guerras y revoluciones. »

                        CONTRAVIDA, p 193.

 

Pues en este libro de vuelta al origen, de escritura hacia atrás, como lo indica el título, la comunicación con la madre, cobra niveles nunca antes alcanzados, es espeluznante imaginar al niño narrador, metido en el agujero protector de un árbol a orillas de la laguna, escuchando el diálogo prosopopéyico que entablan el Nonato y su madre, mediante el cordón umbilical, que sirve de instrumento de conexión amniótica :

 

 


 

 

                        «  Señora, no se ofenda…El mismo cura de San Rafael, en la misa del domingo, mencionó las palabras de Jesús a Nicodemo : De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez no puede entrar en el reino de Dios…Yo no soy nonato…Yo he nacido de usted y siempre será así, hasta que me muera..Yo entro cada noche en su vientre…Al amanecer  nazco… »

                        CONTRAVIDA, p 204

 

En este caso, la revelación es tan grande para el niño narrador, que queda como mareado, atrapado en el gran trompo del tiempo y del espacio, en una vorágine que deja huellas profundas también en el lector :

 

                                   «  Me desperté del desmayo en una especie de embudo que giraba alrededor de mí a gran velocidad y me arrastraba con él. »

                        CONTRAVIDA, p 205

No podemos dejar de pensar en Miguel Vera en HIJO DE HOMBRE, doble del autor, cuando de cadete toma el tren, vector de numerosas narraciones de Roa, y ve al mundo girar alrededor suyo como un trompo inmenso, y más aún cuando se mete debajo del agua como un carpincho*1 y respira con una cañita en la boca, para evitar el castigo de los gemelos Goiburú…

 

Al final del cuentito, NONATO decide no utilizar la caña y dejarse morir bajo el puente mientras el tren va pasando…

 

Ic) NACER Y MORIR

 

Como acabamos de verlo, un niño no nacido decide renunciar a la vida, o sea que su vida, resulta muy difícil llamarla así, se resuelve en la muerte, una muerte líquida por supuesto.

 

 Muerte y Vida están muy entrelazadas en la obra roabastiana, es de pensar por ejemplo en Macario Francia, que va achicándose como pasa de uva, al envejecer, igual que la tía Úrsula en CIEN AÑOS DE SOLEDAD*2, su muerte parece ser de modo metonímico un nuevo nacimiento, pues ya no conviene lamentar la muerte del Nonato que vuelve a nacer…

 

A veces incluso Muerte y Vida se confunden, como la instancia narradora extradiegética que encabeza el cuento EL BALDÍO, p 11, confunde dos seres, uno vivo que arrastra a otro muerto para tirarlo en un baldío, y se topa al final con un recién nacido :

 

                        «  No tenían cara, chorreados, comidos por la oscuridad. Nada más que sus dos siluetas vagamente humanas, los dos cuerpos reabsorbidos en sus sombras. Iguales y sin embargo tan distintos. »

 

*1 : roedor de gran tamaño, un metro más o menos, que habita las riberas de los grandes ríos latinoamericanos, especialmente del Río de La Plata, véase al respecto el onírico cuento de ROA : CARPINCHEROS, EL TRUENO ENTRE LAS HOJAS . Es de notar también que así lo apodaban al autor de niño, cuando se zambullía con sus amigos en el río Tevikuary.

*2: la gestión del microcosmos en ambos autores revela íntimas conexiones.


            El Supremo también es un finado cuya muerte simbólica está predicha en el pasquín y cuyos restos terminan siendo devorados por los gusanos al final de la obra maestra de Roa : YO EL SUPREMO, es más el autor lo vuelve a sacar del sepulcro unos ocho años más tarde en la adaptación teatral epónima, que está entre muerte

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AUGUSTO ROA BASTOS : HIJO DE LA DUALIDAD Y

 

 

MAESTRO DE LA DELEGACIÓN DE LA ESCRITURA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Servilibro, Asunción,

juillet 2003

 

Eric COURTHES

                                                                                                                     


 

 

«  Un autor no escribe cualquier libro. Escribe el que quiere leer y que no encuentra en ninguna parte. Entonces el autor escribe y es escrito. »

 

El Trueno entre las páginas, p 139.

 

 

 

 

I)                   HIJO DE LA DUALIDAD

 

Ia) LA FISURA DEL BILINGÜISMO PARAGUAYO

 

            El Paraguay es una excepción a nivel latinoamericano, en efecto es el único país en que el idioma autóctono, o sea el guaraní, es reconocido como lengua oficial a pesar de ser postergado al español, por una diglosia desfasada con la realidad lingüística : un cuarenta y cinco por ciento de la gente es monolingüe en guaraní, en especial en las zonas rurales, y se habla jopará, una forma híbrida de ambos idiomas en todas las calles de Asunción y sus afueras. Es más, las cifras cantan, sólo un cinco por ciento de la población es monolingüe en español…

 

            En aquel contexto particular, el joven Augusto Roa Bastos, se trasladó con sus padres, de muy corta edad, a Iturbe, un pueblecito del Guairá, al este de Asunción, uno de los núcleos en que la lengua indígena está más enraizada En la escuela, sus compañeritos le hablaban guaraní, en sus juegos también a orillas del Tevikuary. Como si fuera poco, su mamá le leía la Biblia en este idioma, dándole al mismo tiempo una nueva dimensión mítica.

 

            Empero la figura del padre, ex seminarista y escritor frustrado, siempre se imponía para prohibirle hablar ese idioma de plebeyos, pues ya tenemos en los fundamentos de la infancia las bases de una doble dualidad, en lo que respecta a su bilingüismo y a la oposición entre el padre y la madre . El autor dijo en varias oportunidades que escribía por la madre y en contra del padre.

           

            En otras mentes más frágiles, estas dos rupturas primigenias habrían desembocado en un terrible trauma, en Augusto ROA BASTOS vinieron a sentar las bases de su escritura y de su pensamiento y dieron lugar a una de las obras maestras de la literatura latinoamerica y mundial : HIJO DE HOMBRE, en que justamente tenía como propósito « fusionar los dos hemisferios lingüísticos. »

           

            De hecho cabe señalar, en aquella maravillosa parábola sobre el hombre, los numerosos préstamos a la lengua indígena, sobre todo en el campo de la fauna y de la flora, los hipocorísticos, la toponomía, sin embargo, en el español usado por A.R.B no se notan muchos calcos, salvo en los diálogos, en que es interesante notar la traducción inconsciente del adverbio guaraní voí, que


significa al mismo tiempo : ‘ desde luego y luego’, lo que explica la confusión entre ambas palabras en la mente de los paraguayos :

 

 

                        «  -Ese uno que escapó le pica en el forro. ¡Parece un pombero luego ! » ( H.D.H, p 205)

           

            La presencia guaraní es más notable aún en los diálogos de EL TRUENO ENTRE LAS HOJAS, y alcanzó otras formas como la aglutinación de palabras en YO EL SUPREMO, para reflejar mejor la lengua indígena, objetivo muy parecido al de Asturias en MALADRÓN por ejemplo.

 

            Sin embargo, aquella dualidad tan rica tiene sus mejores logros en la imbricación de los mitos, se superponen los mitos guaraníes y españoles, se relacionan y se desposan las dos culturas en aquel nuevo ámbito literario que viene a ser una ‘metáfora’ de la realidad sociolingüística del país. La oralidad guaraní y la escritura española terminan fusionándose, el hombre-palabra de los Mby’á Guaraní encarna en la escritura de un genio dual, que no tiene parangón en la literatura latinoamericana, ni Asturias ni Arguedas lograron tal propósito.

 

 

Ib) LA ÍNTIMA CONEXIÓN CON LA MADRE

 

Ya dijimos que la madre de Roa, con la cual escribió una pieza desaparecida : LA CARCAJADA a los trece años, le leía la Biblia en guaraní. También en la adolescencia escribió LUCHA HASTA EL ALBA, cuento fundador de su obra y de la dualidad narrativa, perdido durante más de 30 años y redescubierto en 1968, que viene a ser una re-escritura de nuestro Génesis, concretamente una inversión del mito de Jacob, o sea que otra vez asoma la figura del doble, infundida por las lecturas de la madre, con otras oposiciones de corolario : la oralidad de la historia contada y la re-escritura de aquella oralidad por ejemplo, o las figuras de los Gemelos, véase al respecto el excelente artículo de Milagros Ezquerro ( El cuento último-primero de Augusto Roa Bastos, Lima, 1984).

 

Es más, el cuento consta de dos movimientos, antes y después de salir de casa, con parejo cambio de la instancia narradora, primero un narrador homodiegético, el chico que se cuenta a sí mismo, y luego una « instancia globalizadora » (Ezquerro, p 121)  que incluye dos enfoques, uno interno y otro externo.

 

Por si fuera poco, el chico al luchar con el Angel fusiona con él, se vuelve Jacob, o sea que pasa de « escribir sobre Jacob a ser Jacob », ( Ezquerro, 1984). No obstante le cuesta la vida y pues parece que varias muertes condicionan esta obra : la del padre castrador, la de Dios, la de la madre protectora e infusora de la palabra y finalmente la suya.

 

 


 

Al finalizar la Lucha, dos tiempos y dos espacios se superponen, fusionan la luz y la noche, y el personaje, por arte de birlibirloque, vuelve a integrar el panorama paraguayo, opuesto al de la Biblia , en un boliche borracho y medio…

 

Por tanto parece mentira que haya sido escrito por un adolescente de 13 años, de tanta dualidad que va habitándolo y es fruto de los decires de la madre que, según parece, sirvió de enlace con otros tiempos desmemoriados.

 

El autor está muy consciente de ello y es más su pensamiento se basa en lo binario, como lo declaró a Alejandro Maciel, en los sabrosos diálogos que entabló con él en 2001 y 2002 :

 

                  «  La dialéctica de la oposición. Siempre algo está en oposición con su extremo.El Bien y el Mal, el blanco y el negro. Yo trabajo mucho con esa idea. Siempre concebir algo, pero inmediatamente también pensar en su opuesto como complemento. Entre los dos, un arco. Somos seres de naturaleza binaria. »

 

                  EL TRUENO ENTRE LAS PÁGINAS, 2002, p 69.

 

Pues la figura de la madre está presente en el origen de la creación, fruto de varios ‘cidios’, pero esta relación entre ambos tuvo otros ecos literarios, todavía más dignos de atención, puesto que se pone en escena en ellos a una madre, uno de ellos es espeluznante, se titula NONATO ( LOS PIES SOBRE EL AGUA , 1967), literalmente ‘No nacido’. En este cuento muy breve (5p), el narrador homodiegético, una criatura de muy corta edad, no identificada, dialoga con su madre al principio, sin que los dos deícticos de persona « usted »  sean diferenciados por la tipografía , o sea que otra vez dos es uno. La fusión e imbricación con la madre es tan fuerte que no se sabe muy bien cuál está hablando, el lector piensa que está hablando no una criatura sino un embrión, que da escalofríos. Esta impresión queda amplificada por el empleo de ‘nosotros’ , gracias al cual la fusión con la madre es total, antes de que se le muera el papá :

 

                             «  Donde empezamos a separarnos es siempre en la muerte de él : tan zonza, según alega usted ;una muerte que resulta la negación de lo que ha sido su vida… »

                             NONATO, p10

                            

 

El niño se queda pegado todo el día a la pared del rancho y arremete contra todos los objetos con la cabeza, porque su papá, músico y revolucionario, no resistió su última borrachera y terminó golpeándosela contra el paraíso, justito en la puerta de la casa.

 

Pues tendría el recuerdo prenatal de aquella caída y además de la violación de su mamá por los soldados que lo buscaban a su montonero de papá ; doble trauma que desemboca en la escritura.


 

 

A excepción de otras obras, en ésta la madre cumple con un papel agresivo y el niño echa de menos al padre, a la inversa de lo que suele hacer Roa, sin embargo, la vinculación umbilical está muy clara, parece que los mensajes, las visiones de su pasado le vienen por el cordón :

 

 

                  «  Yo siento esas cosas en la punta del ombligo ; aunque cierro los ojos las veo ;están  ahí.

                  NONATO, p 11.

 

            Otro personaje está aún más vinculado con la madre, Gaspar Cristaldo, el extraño maestro no nacido de CONTRAVIDA, réplica de NONATO, hasta tal punto que el autor retoma partes enteras del primer cuento, pero no se acaba ahí la dualidad, recién empieza, aquel Maestro Cristaldo parece ser sosia del viejo Gaspar Gavilán, que trabajaba de peón en la casa de los padres del narrador. Llegó a Iturbe flotando como Noé durante una gran crecida, construyó una casa lacustre en medio de una laguna y empezó a modificar el pueblo, en dos planos, uno real, con varios edificios nuevos, y otro mítico, fundando como un Buendía y con artimañas de Melquíades, un nuevo pueblo enquistado en el primero, sólo visible por sus alumnos :

 

                        «  No había divisorias entre los dos pueblos engastados, engarzados uno en otro. »

                        CONTRAVIDA, p174.

 

                        «  Dentro de la visión del pueblo amaneció otro muy semejante, parecido a su sombra y reflejo. »

                        CONTRAVIDA, p180 ;

 

En la bola de cuarzo, como en un Aleph borgiano, aparecen los dos pueblos confundidos, pues Roa no sólo le da a entender al lector cuál es su visión doble del universo sino que le mueve a reflexionar sobre otra dicotomía : real e imaginario, dentro de lo real está lo mágico, y la fábula nunca está muy lejos de la realidad, como lo demuestra la alucinante intertextualidad con Cervantes, García Márquez y otros :

 

            «  Detrás del Caballero del Verde Gabán iba la numerosa y aguerrida legión de los Buendía, de Macondo expertos en guerras y revoluciones. »

                        CONTRAVIDA, p 193.

 

Pues en este libro de vuelta al origen, de escritura hacia atrás, como lo indica el título, la comunicación con la madre, cobra niveles nunca antes alcanzados, es espeluznante imaginar al niño narrador, metido en el agujero protector de un árbol a orillas de la laguna, escuchando el diálogo prosopopéyico que entablan el Nonato y su madre, mediante el cordón umbilical, que sirve de instrumento de conexión amniótica :

 

                        «  Señora, no se ofenda…El mismo cura de San Rafael, en la misa del domingo, mencionó las palabras de Jesús a Nicodemo : De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez no puede entrar en el reino de Dios…Yo no soy nonato…Yo he nacido de usted y siempre será así, hasta que me muera..Yo entro cada noche en su vientre…Al amanecer  nazco… »

                        CONTRAVIDA, p 204

Acerca de eroxacourthes

French traveller, writer and translator, foolish of Latin Amarica!!!
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2 respuestas a ” Lo dual en Roa Bastos”, Eric Courthès, Asunción, Servilibro, 2003

  1. Eric dijo:

    " Pour vous dire l\’intérêt que j\’

  2. Eric dijo:

    "( Pour vous direà l\’intérêt que j\’ai pris à votre travail sur "Lo dual en Roa Bastos", le sujet ne pouvait pas être mieux choisi et il embrasse à un niveau essentiel la totalité de l\’oeuvre de Roa."
     
    Alain Sicard, message du 23 avril 2003 (sic…)

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